
¿Qué es un divorcio contencioso?
Cuando una pareja decide separarse y no hay acuerdo sobre cuestiones como la custodia de los hijos, el uso de la vivienda o el reparto de bienes, se inicia lo que se conoce como divorcio contencioso. A diferencia del divorcio de mutuo acuerdo, este procedimiento requiere la intervención del juez, abogados y, en algunos casos, peritos o trabajadores sociales. Conocer bien las fases de un divorcio contencioso puede ayudarte a entender lo que viene y tomar decisiones más informadas.
¿Cuáles son las fases de un divorcio contencioso?
A continuación, te explicamos una por una las fases de un divorcio contencioso tal y como se aplica en España:
Fase 1: Preparación y decisión de iniciar el procedimiento
Esta primera etapa no es formal, pero es clave. Uno de los cónyuges toma la decisión de divorciarse sin el acuerdo del otro. En esta fase se recopila toda la información relevante: certificados, documentos económicos, pruebas si las hubiera, etc. Es muy recomendable contactar con un abogado especializado en derecho de familia que te guíe desde el primer momento.
Fase 2: Presentación de la demanda
Aquí comienza el procedimiento judicial. Tu abogado redactará la demanda de divorcio contencioso, que incluye: los hechos del caso, la petición concreta de medidas (custodia, pensión, uso de la vivienda…), y la documentación adjunta. Una vez presentada, el juzgado asignará número al expediente y procederá a notificar al otro cónyuge.
Fase 3: Contestación a la demanda
Esta es una de las fases de un divorcio contencioso más importantes. El otro cónyuge, representado también por abogado y procurador, tiene un plazo de 20 días hábiles para responder. Puede aceptar parcialmente, negar los hechos, presentar pruebas propias o incluso presentar una demanda reconvencional (pedir otras medidas en su contra).
Fase 4: Propuesta de pruebas y audiencia previa
Ambas partes proponen las pruebas que consideren necesarias: testigos, informes psicológicos, documentos, etc. Después, el juzgado convoca una audiencia previa, donde se revisan las pruebas admitidas o rechazadas, si existe posibilidad de acuerdo en algún punto, y si es necesario pasar a juicio.
Fase 5: Juicio oral
Si no hay acuerdo, se celebra el juicio. En esta fase declaran las partes (ambos cónyuges), los testigos y peritos, y se presentan los informes psicológicos si hay menores. El juez toma nota de todo y recoge lo necesario para dictar sentencia.
Fase 6: Sentencia
En un plazo aproximado de 20 a 30 días, el juez dicta sentencia con las medidas definitivas: guarda y custodia de los hijos, uso de la vivienda, pensión de alimentos o compensatoria, y reparto de bienes. Esta sentencia se puede recurrir en apelación en un plazo de 20 días.
Fase 7: Ejecución de la sentencia (si es necesario)
Si una de las partes no cumple con lo ordenado (por ejemplo, no paga la pensión o no entrega a los hijos según lo estipulado), se puede iniciar un procedimiento de ejecución de sentencia. Es la última de las fases de un divorcio contencioso, pero no menos importante, ya que garantiza que la resolución judicial se cumpla.
¿Cuánto dura un divorcio contencioso?
La duración media de las fases de un divorcio contencioso puede variar según la carga del juzgado y la complejidad del caso, pero suele estar entre 6 meses y 1 año. Si hay hijos menores o muchas disputas patrimoniales, puede alargarse más.
¿Cuánto cuesta un divorcio contencioso?
Depende del abogado, la ciudad y la complejidad del caso, pero los precios suelen oscilar entre:
- Abogado: desde 800 € hasta 2.500 €
- Procurador: 150 € – 400 €
- Posibles costes extra si hay peritajes o informes psicológicos
¿Hay posibilidad de cambiar a un divorcio de mutuo acuerdo?
Sí. En cualquier momento durante el proceso, las partes pueden llegar a un acuerdo y convertir el divorcio contencioso en uno de mutuo acuerdo. Esto reduce tiempos, costes y desgaste emocional.
Errores comunes en las fases de un divorcio contencioso
- No contar con asesoría legal desde el inicio
- No documentar adecuadamente la situación económica o personal
- Utilizar a los hijos como “moneda de cambio”
- Negarse a acuerdos razonables por venganza o impulso
¿Merece la pena un divorcio contencioso?
Cuando no hay posibilidad real de acuerdo, el divorcio contencioso es la única vía para resolver legalmente los desacuerdos. Aunque es más largo y emocionalmente exigente, garantiza que un juez establezca las medidas necesarias para proteger los derechos de ambas partes y, sobre todo, de los menores.
Conocer bien las fases de un divorcio contencioso ayuda a estar mejor preparado y evitar errores que puedan complicar aún más el proceso.
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