El despido por burofax es una de las formas más habituales y seguras que tienen las empresas para comunicar a un trabajador la finalización de su contrato.
Aunque el término puede sonar formal o intimidante, se trata simplemente de una comunicación certificada que garantiza que el empleado ha recibido la notificación.
En este artículo te explicamos qué significa recibir un burofax de despido, qué derechos tienes, cómo responder y qué hacer si no estás de acuerdo con el despido.
¿Qué es un despido por burofax?
El burofax es un servicio de Correos (también disponible en plataformas privadas) que permite enviar documentos con acuse de recibo y certificación de contenido.
En otras palabras, la empresa puede demostrar que te ha enviado la carta de despido, que tú la has recibido y cuál era exactamente el texto que contenía.
Por tanto, un despido por burofax es un despido comunicado por escrito mediante este medio, lo que le da validez legal y evita posibles impugnaciones por falta de notificación.
Por qué se utiliza el burofax para los despidos
El despido debe comunicarse por escrito, según establece el artículo 55 del Estatuto de los Trabajadores.
El objetivo del burofax es garantizar que el trabajador recibe la carta de despido y su contenido no puede ser manipulado.
Ventajas para la empresa:
- Prueba documental de que ha comunicado el despido correctamente.
- Seguridad jurídica ante una posible reclamación.
- Fecha exacta de envío y recepción.
Ventajas para el trabajador:
- Acceso a una copia certificada de la comunicación.
- Posibilidad de comprobar si el despido cumple los requisitos legales.
- Base para presentar una reclamación o impugnación si hay irregularidades.
Qué contiene un burofax de despido
Un burofax de despido debe incluir los siguientes elementos para ser válido:
- Identificación de la empresa y del trabajador.
- Fecha de efectos del despido.
- Motivos concretos y detallados del despido.
- Liquidación o finiquito, indicando las cantidades que se abonan.
- Firma del representante legal de la empresa.
- En caso de despido disciplinario, hechos concretos que lo motivan.
Si la carta no explica los motivos de forma clara o se omite información relevante, el despido puede ser declarado como despido improcedente o incluso nulo por un juez.
Qué hacer si recibes un burofax de despido
Recibir un burofax no significa que hayas perdido tus derechos. De hecho, es el momento clave para actuar con rapidez y de forma ordenada.
1. Lee con atención la carta
Verifica los siguientes puntos:
- Tipo de despido (disciplinario, objetivo, colectivo…).
- Fecha de efectos (cuándo termina la relación laboral).
- Indemnización y pagos ofrecidos.
- Motivos alegados por la empresa.
2. No firmes si no estás de acuerdo
Si el burofax requiere acuse de recibo o firma, puedes firmar “no conforme” o simplemente recibirlo sin añadir comentario alguno.
No firmar no impide que el despido sea efectivo, pero sí puedes impugnarlo después.
3. Reúne toda la documentación
Guarda:
- Copia del burofax y del justificante de recepción.
- Nóminas, contrato, comunicaciones anteriores y cualquier prueba relevante.
4. Consulta con un abogado laboralista
Un profesional podrá revisar si el despido cumple los requisitos legales y ayudarte a preparar la reclamación.
5. Presenta la papeleta de conciliación
Tienes 20 días hábiles desde la fecha del despido para impugnarlo ante el SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación).
Si no hay acuerdo, se presentará demanda judicial por despido ante el Juzgado de lo Social.
Plazos legales para impugnar un despido comunicado por burofax
El plazo para reclamar es de 20 días hábiles desde el día siguiente a la recepción del burofax.
Algunos detalles importantes:
- No cuentan sábados, domingos ni festivos.
- El plazo no se interrumpe salvo por la presentación de la papeleta de conciliación.
- Una vez presentado el acto de conciliación, el cómputo del plazo se suspende hasta que se celebre.
Es fundamental actuar rápido, ya que si el plazo expira no podrás reclamar judicialmente.
Qué derechos tienes tras un despido por burofax
Tus derechos dependerán del tipo de despido:
Despido disciplinario
No hay derecho a indemnización, salvo que el despido se declare improcedente.
Aun así, puedes cobrar:
- Finiquito (vacaciones y pagas extras no disfrutadas).
- Prestación por desempleo, si cumples los requisitos.
Despido objetivo
La empresa debe abonarte:
- 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.
- Preaviso de 15 días, o el pago equivalente si no lo concede.
- Finiquito completo.
Despido improcedente
Si un juez determina que el despido no está justificado:
- Indemnización de 33 días por año trabajado (máximo 24 mensualidades).
- O readmisión en el puesto, si la empresa lo decide.
¿Cómo responder a un despido por burofax?
Puedes responder al burofax de varias maneras:
- No responder, pero conservar el documento como prueba.
- Enviar un burofax de contestación, expresando tu disconformidad y dejando constancia de que impugnarás el despido.
- Acudir directamente al SMAC para iniciar la reclamación formal.
Ejemplo de texto breve de respuesta:
“En relación con su comunicación de despido recibida el día [fecha], manifiesto mi disconformidad con los motivos expuestos y procederé a impugnar el despido por los cauces legales oportunos.”
Esta respuesta no es obligatoria, pero sirve para dejar constancia de tu postura y demostrar buena fe procesal.
Diferencias entre despido por burofax y otros medios
| Medio de comunicación | Validez legal | Recomendado |
|---|---|---|
| Burofax con acuse de recibo | Alta (certifica entrega y contenido) | ✅ Sí |
| Carta entregada en mano | Alta si el trabajador firma el recibo | ✅ Sí |
| Correo electrónico | Limitada (debe acreditarse su recepción) | ⚠️ No siempre |
| Mensaje o llamada | No válida | ❌ No |
El burofax es, por tanto, el medio más seguro y reconocido judicialmente para notificar un despido.
Ejemplo práctico
Imagina que recibes un burofax en casa en el que tu empresa comunica tu despido disciplinario “por bajo rendimiento”.
Te ofrecen el finiquito pero no mencionan los hechos concretos ni pruebas objetivas.
En este caso:
- Guardas el burofax y acuse de recibo.
- Consultas con un abogado laboralista.
- Presentas la papeleta de conciliación en el SMAC.
- Si el juez declara el despido improcedente, tendrás derecho a 33 días por año trabajado o a la readmisión.
Consejos prácticos si te despiden por burofax
- Revisa bien los plazos. Los 20 días hábiles pasan rápido.
- No ignores el burofax. Aunque no lo recojas, se considera notificado si Correos acredita el intento.
- Pide asesoramiento profesional cuanto antes.
- Guarda todo. Cada documento puede servir como prueba.
- No firmes el finiquito sin leerlo. Si lo haces, anota “no conforme”.
- Solicita el paro si cumples los requisitos. El burofax sirve como justificante ante el SEPE.
Preguntas frecuentes sobre el despido por burofax
¿Qué pasa si no recojo el burofax?
Si Correos acredita que lo intentó entregar y tú no lo recogiste, se considera notificado igualmente. Por eso no sirve ignorarlo.
¿Puedo impugnar el despido si me lo comunicaron por burofax?
Sí. La forma de comunicación no impide reclamar. Puedes impugnar igual que cualquier otro despido.
¿Necesito abogado para responder o demandar?
No es obligatorio para presentar la papeleta de conciliación, pero sí recomendable para redactar la demanda correctamente.
¿El burofax tiene validez como prueba?
Sí, tiene fuerza probatoria plena, ya que certifica tanto el contenido del documento como la fecha de entrega.
Defendemos tus derechos ante un despido por burofax
El despido por burofax es una herramienta legalmente válida y frecuente en España.
Recibir uno no implica que todo esté perdido: puedes impugnarlo, reclamar tu indemnización y defender tus derechos.
Lo más importante es actuar dentro del plazo, guardar todas las pruebas y obtener el mejor asesoramiento legal con un abogado laboralista.
Si la carta no cumple los requisitos legales o los motivos del despido no están justificados, podrás conseguir que se declare improcedente o nulo, recuperando así tu puesto o una compensación económica justa.